La Comarca de Campo de Belchite, en el centro de Aragón es rica en contrastes, paisajes esteparios y forestales, surcados por profundas hoces, crean un mosaico de hábitats único que da cobijo a una sorprendente biodiversidad animal y vegetal.

En sus diversos ambientes, encontramos especies singulares y sorprendentes, aves esteparias, grandes rapaces, especies protegidas cuya observación no solo nos proporciona un gran privilegio, sino también un gran placer.

Organizamos estancias para observación de aves de uno a tres días, adaptándonos a las necesidades de cada grupo.

Albergue de Fuendetodos

El albergue de Fuendetodos abrió sus puertas en 1998 acondicionando la antigua casa del médico y con el objetivo de dar solución al incremento del turismo que visita el municipio atraído por sus recursos turísticos, como son la Casa Natal de Goya, el museo del Grabado o la Sala de Exposiciones Zuloaga, entre otros. Con el acondicionamiento del albergue, se pretende complementar la oferta hotelera que existe en el municipio, con un tipo de servicio que no solapa el existente sino que aumenta las opciones en las que pernoctar para todos los públicos.

El albergue cuenta con un total de 7 habitaciones, de las que tres son dobles, dos de ellas tienen capacidad para cuatro personas; una está acondicionada para alojar a 10 personas y la última y más grande cuenta con 12 plazas.

Las zonas de uso común están equipadas para facilitar la comodidad de las personas que se alojan en el albergue. Se trata de la cocina donde podrán preparar sus desayunos, comidas o cenas y el salón comedor en el que se pueden encontrar juegos de mesa y un televisor que hará más amena la estancia.

El albergue está situado a la entrada de Fuendetodos, a pocos metros de una zona completa de ocio y esparcimiento en las que el turista encontrará instalaciones varias como las piscinas municipales, una pista de pádel, de reciente construcción, una pista de fútbol sala, un parque infantil, un pequeño estanque donde nadan varios ejemplares de patos y un interesante jardín botánico con las especies de la zona.

Casa Jara

Situada en el centro del municipio de Azuara, esta vivienda de turismo rural, que atiende con mimo su propietaria Cruz, es una de las viviendas más especiales de la comarca.

Sus 300 m2 están distribuidos en dos plantas. Amplios espacios que permitirán el alojamiento, la convivencia y el disfrute de un grupo de hasta 12 amigos o familiares. La planta calle está destinada a las zonas comunes como el amplio salón en el que pasar largas sobremesas de tertulia, la cocina comedor, el aseo y el jardín con barbacoa y zona con mesas y sillas donde comer o cenar al aire libre, disfrutando de la tranquilidad de este municipio.

En la primera planta se encuentran los dormitorios. Cuatro habitaciones dobles, una habitación con capacidad para cuatro personas (con dos camas individuales y una de matrimonio), y dos baños.

En todas las estancias, el turista descubrirá mosaicos actuales hechos a mano, con piedra natural. Estos mosaicos son reminiscencia del yacimiento La Malena, villa romana descubierta en Azuara cuyas estancias están decoradas con mosaicos polícromos de gran importancia.

Casa Tere

Ubicada en el municipio de Codo, esta vivienda de turismo rural de categoría superior, y con capacidad para siete personas, da la bienvenida al visitante con un estilo muy cuidado y todas las comodidades posibles que harán de su estancia un tiempo de descanso en el medio rural confortable y reponedor.

Casa Tere es una casa muy espaciosa que cuenta con rincones acogedores y agradables y espacios comunes que propiciarán el disfrute de la familia y de los amigos. Está distribuida en dos alturas. En la planta calle se encuentra el salón comedor con chimenea, la equipada cocina y un baño.

En la segunda planta, destinada a los dormitorios, hay cuatro habitaciones dobles, tres de ellas con cama de matrimonio y la última con dos camas individuales. Cada una de ellas decorada con mucho mimo y manteniendo el estilo cuidado que reina en toda la casa. Un baño y una terraza solárium con mobiliario de jardín, completan esta planta.

Junto a todo lo anterior, la casa cuenta con espacios exteriores muy agradables como un patio semi cubierto en el que se exponen aperos de labranza, perfectamente catalogados, para que los visitantes puedan conocer, un poco más en profundidad, algo de la reciente historia etnográfica del mundo rural y su vinculación con la agricultura y la ganadería. Además, un jardín enclavado en la propia huerta, que la casa pone a disposición del visitante, ofrece especiales momentos que compartir con los amigos y la familia, tanto por el cenador y la barbacoa como por el curioso rincón que preside la antigua rueda del molino harinero de Codo, utilizada como mesa, y rodeada de troncos de pino a modo de asientos. Todo bajo una frondosa parra que hace de este espacio uno de los más especiales de la vivienda.

Casa El Altero

Casa El Altero es una vivienda de turismo rural de categoría superior y estilo tradicional. Rehabilitada por completo y cuyos orígenes se remontan a las antiguas dependencias del Monasterio de Rueda, en el siglo XVIII.

Distribuida en cuatro alturas, esta vivienda ha sido decorada hasta el último detalle por la familia Ainsa, propietaria de este alojamiento y de Casa Tere, ambas en la localidad de Codo.

La planta calle de la vivienda da la bienvenida al visitante con un hall que conduce al resto de habitaciones de la casa. Una equipada cocina, un baño y un amplio salón comedor de 45 m2, en el que se combina a la perfección la piedra de las paredes con las vigas de madera, conservadas en el techo. En este salón, dos amplios y confortables sofás protagonizan el área de descanso y una mesa en la zona de comedor harán de esta estancia un lugar ideal donde disfrutar de las personas que nos acompañan.

Accediendo a las plantas superiores, el visitante descubrirá, en el muro de uno de los rellanos de las escaleras, una antigua hornacina decorada con pinturas, en buen estado de conservación, descubierta en la rehabilitación de la vivienda. La primera y segunda planta está destinada a los dormitorios, contando cada una de ellas con dos habitaciones dobles, abuhardilladas en la segunda planta, y un baño. Además, en esta segunda planta hay una terraza solárium desde la que podrán disfrutarse de los mejores vistas del paisaje estepario de la zona.

En el sótano de la casa se ha habilitado una increíble suite con cama dosel, chimenea, zona de descanso y una bodega de vino a disposición de las personas que se alojan en la casa. Todo un atractivo conjunto de detalles que seducen a los visitantes a pasar una noche romántica al calor de la chimenea y con una buena copa de vino de la tierra.

En el exterior de la casa, una terraza-jardín con barbacoa y cenador será otro de los espacios comunes más atractivos para disfrutar de jornadas al aire libre y recargar pilas gracias a la tranquilidad y el sosiego de este pequeño municipio.

El Rincón del Mielero

La casa llegó a Montse y Fernando como una herencia familiar. Tras muchas dudas sobre qué hacer con ella, se decidieron a rehabilitarla y convertirla en una casa rural, aumentando, con su apertura en 2009, la oferta de alojamientos turísticos en Fuendetodos.

La remodelación de la casa concluyó con una distribución atractiva dónde los muros de piedra originales están presentes en todas las estancias. Cuatro amplias habitaciones, con cama de 1,50, cada una con su propio baño; tres cocinas totalmente equipadas y varios salones con sofás cama, que permiten dividir la casa en tres zonas independientes. Todo ello con un ambiente acogedor, fruto de la decoración moderna y cuidada que Montse ha mimado al detalle.

Por su ubicación, esta casa se ha convertido en un punto de encuentro para amigos y familiares que se desplazan desde Madrid, Barcelona, Valencia o el País Vasco, en busca de un lugar tranquilo donde disfrutar de la calma y el sosiego de este municipio zaragozano.

La esmerada atención de estos propietarios consigue para la casa la mejor publicidad posible y que los visitantes se marchen con ganas de regresar. Y no es extraño cuando al llegar a la casa te encuentras con cervezas frescas en la nevera, la barbacoa preparada y un suculento desayuno para la mañana siguiente, entre otros muchos detalles. "Es gratificante ver cómo disfrutan de la estancia, lo contentos que se marchan y comprobar que al tiempo vuelven ellos y vienen otros amigos por la experiencia narrada de algún inquilino. Sí, es muy gratificante." Nos confieran orgullosos Montse y Fernando.